Método al revés de lectoescritura


Cuando el alumno llega al centro (4)

alumno leyendo

No pienso que sólo con programas específicos (individualizados) se pueda dar solución a todos los problemas de fracaso escolar, del mismo modo que tampoco creo en respuestas milagrosas. Todos sabemos que el fracaso escolar no siempre está relacionado con las capacidades de los alumnos, ya que también guarda relación con otros muchos factores que, en muchos casos, son muy difíciles de modificar.

Por el contrario, sí creo en el trabajo serio y concienzudo, y también soy consciente de que, en muchos casos, los “programas ordinarios” no funcionan con un número considerable de alumnos. Es precisamente en Educación Infantil y en los primeros años de Educación Primaria donde más justificados están los trabajos individualizados, para que desde el principio y antes de poner a los niños en situación de fracaso y bajar su autoestima, se tenga presente que en todo niño existe una “Zona de Desarrollo Próximo” desde la que el niño puede trabajar, aprender y evolucionar positivamente y sobre la que tanto y, a mi parecer de manera tan acertada, trabajó Vygotski.

Del mismo modo, creo que nuestro deber y obligación como profesionales debe consistir en aprovechar todos los resortes posibles, no para que todos los alumnos lleguen a “ la cima de la misma montaña” sino que debemos intentar que cada alumno llegue a “su cima” en las mejores condiciones posibles y sacando el máximo provecho de cada individualidad, conociendo y respetando, como afirma H. Gardner, las diferentes clases de inteligencia. Esto es para mí el éxito escolar.

Yo no estoy capacitada para abordar los pros y los contras de las teorías ambientalistas o genetistas pero, en todo caso es evidente que formamos parte del “ambiente escolar” y éste es el que debemos intentar mejorar.

Todo peldaño que con nuestro trabajo ayudemos a remontar a nuestros alumnos, siempre les permitirá tener una visión más amplia del mundo, más humana. En definitiva, todo camino, que, por pequeño que sea, seamos capaces de recorrer o hacer recorrer a nuestros alumnos, nos hará a todos más libres y nos ayudará a ser más críticos con la realidad.

Sigo creyendo firmemente que con un sistema educativo lógico y racional con una sociedad firmemente concienciada con los valores de la educación y con profesionales altamente cualificados y programas adecuados, sería incuestionable que el rendimiento escolar mejoraría considerablemente.

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Cuando el alumno llega al centro (3)

alumna educacion infantil

Hace tiempo se llevaron a cabo en diferentes países programas de educación compensatoria para Educación Infantil con el objeto de mejorar la inteligencia de los niños más desventajados para poder superar las diferencias de origen.

En España, el profesor Pinillos puso de manifiesto como, después de haber aplicado estos programas, los resultados obtenidos eran muy variables en función, sobre todo, de la calidad del programa, extensión, motivación de los profesores etc.

D.P. Werkart, en su  Proyecto Perry,  afirmó que “una experiencia educacional temprana alterará la vida del niño”.

En la misma línea Becker,“ Programa Bereiter-Engelmann dijo: “Si a niños en desventaja se les enseña una amplia variedad de conceptos a una tasa superior a lo normal, se volverán relativamente listos”.

Bereiter y Engelmann elaboraron un programa altamente estructurado y sistemático donde la tasa de instrucción era más alta que la que recibían los niños sin dificultades.

De la única experiencia que tengo conocimiento es del trabajo que Carmen Pardal y un grupo de profesionales llevaron a cabo en una zona deprimida de Andalucía en 1984. Después de dos años de aplicación del programa Bereiter, se obtuvieron resultados semejantes a los conseguidos por Bereiter y Engelmann con niños americanos. Después de aplicarles el WISC, comprobaron cómo los niños a los que se les aplicó el programa habían conseguido una ganancia global de casi 20 puntos. En el desarrollo verbal habían conseguido 5 puntos por encima del grupo de control.

Migilorino afirmó que:

“La herencia determina el límite de la inteligencia que cada uno puede alcanzar, pero no el grado que alcanzamos, éste dependerá fundamentalmente de los estímulos ambientales, educativos, etc.”

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Cuando el alumno llega al centro (2)

niño aprendiendo a escribir

Existen otras diferencias, genéticas, de sexo etc. Por ejemplo, se han realizado diversos estudios que constatan que las niñas tienen un grado de desarrollo del Lenguaje superior al de los niños.

Casi nadie discute que el éxito en el aprendizaje está más ligado a la edad mental y madurez que a la edad cronológica, aunque ésta considero que también tiene su importancia. Cualquier profesora de Educación Infantil podría explicarlo con total claridad.

Las diferencias que existen entre un alumno nacido a principios de año y otro que lo haya hecho a finales suelen ser evidentes. Estas diferencias que son muy notables en niños que tienen 3, 4 o 5 años, van haciéndose menos perceptibles con el paso del tiempo. Si pensamos en un niño que nació en diciembre y lo comparamos con otro que nació en enero, estamos comparando a dos niños que tienen casi un año de diferencia. En tan pocos años, un año de diferencia es mucho tiempo; cuando uno acaba de nacer, el niño que nació en enero, posiblemente esté corriendo.

Pienso que cuando un niño ingresa en un centro educativo es el momento óptimo para hacerle una exploración exhaustiva, un diagnóstico precoz para detectar cualquier tipo de problema o dificultad. Me parece un error esperar a que los niños manifiesten alguna dificultad para hacerles un diagnóstico, creo que éste debe de adelantarse a esta situación. Las dificultades y los problemas deben detectarse y tratarse lo antes posible. El tiempo es siempre un factor muy importante y en muchos casos, pienso que determinante.

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Cuando el alumno llega al centro (1)

niña pequeña

Cuando un alumno llega al centro, presenta unas “características escolares” que están   directamente ligadas a la estimulación que ha recibido en su medio y que tienen una relación directa con la madurez necesaria para el aprendizaje escolar. Nadie discute la importancia que desempeña la familia en el rendimiento escolar de los niños, de hecho, siempre que hablamos de éxito o fracaso escolar, la familia aparece como núcleo esencial.

Diversos estudios ponen de manifiesto la correspondencia existente entre fracaso escolar y la participación de los padres, aludimos al hecho de que la mayoría de los progenitores de los niños que fracasan no tienen interés por el trabajo que sus hijos hacen en el colegio y reflejan actitudes de indiferencia e incluso hostilidad respecto al centro educativo al que asisten sus hijos y al trabajo de sus profesores.

Cuando un niño se incorpora al Sistema Educativo, aporta un instrumento básico: su código lingüístico. Este código es de transmisión familiar y está fuertemente mediatizado por el entorno en el que el niño se desenvuelve.

Su código lingüístico le servirá de soporte de todos sus aprendizajes durante  su vida escolar y se mantendrá a lo largo de toda su trayectoria vital. BERSTEIN considera que el Lenguaje influye notablemente en el destino cultural de cada persona.

En cuanto a la influencia del Lenguaje en el proceso de socialización del niño, BERSTEIN, llegó a la conclusión de que los niños de clase media poseen, cuando llegan a la escuela,  un lenguaje similar al que se utiliza en el centro educativo, con lo que el grado de comunicación  que se establece entre los niños y el profesor es el adecuado para empezar a “aprender” adecuadamente.  Por otro lado, los alumnos de clases populares tienen una falta de unidad entre “su” lenguaje (sintaxis elemental, escaso nivel de vocabulario, etc.) y el de la escuela, con lo que ya empezamos con los primeros problemas de comunicación.

Entre otras muchas razones, y entre las que se encuentra en primer lugar el haber vivido la experiencia contraria, siempre defenderé que los niños deberían aprender a leer y escribir en su lengua materna.

PÉREZ SERRANO demostró en sus estudios que de todos los indicadores de categoría social, el que mayor correlación presenta con el éxito/fracaso en la escuela es el nivel de estudios y cultural de los padres.

Se me viene a la memoria una famosa frase de AUSUBEL:

“De todos los factores que influyen en el aprendizaje, el más importante consiste en lo que el alumno ya sabe”

 

 

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